Educadores exigen Vacaciones, indexada al bono de guerra y cesta ticket

Desde el año 2018 no se discute el contrato colectivo docente, solo tres meses se cumplió el contrato que se firmó en abril del 2018, esto se traduce en violaciones de derechos para el gremio docente, el poder adquisitivo ha mermado, por lo que muchas maestras y profesores han decidido abandonar esta digna y loable profesión. Para los años 90 el pago de vacaciones para los docentes en Venezuela se realizaba siguiendo el régimen establecido en la Ley del Trabajo y las convenciones colectivas, un maestro con su bono vacacional viajaba al interior del país o se iba al exterior, podía comprar línea blanca, artículos para su hogar, vestir a sus hijos y ayudar a su grupo familiar, hoy nos preguntamos… ¿cuántas cosas de las señaladas puede adquirir un docente en estas vacaciones? Entendiendo que ni para la comida de un día de disfrute y recreación alcanza.

El monto total se cancelaba al inicio del periodo vacacional, el pago básico del docente servía como base para el cálculo de esta importante conquista laboral, sesenta días de salario representaba una cantidad módica para salir de la rutina y hacer muchas cosas más, que alimentan el autoestima, la personalidad de cada individuo.

Después de largos años de trabajo y propuestas se logró reconocer la importancia de cada maestra y docente disfrutar de su descanso con los recursos necesarios, los trabajadores esperaban con alegría, entusiasmo, emoción tan merecido bono, para costear gastos del hogar, comprar útiles escolares, uniformes, calzado, remodelar la casa, comprar muebles, viajar con sus familiares… el maestro se retiraba del aula de clases feliz de ver el logro y proceso alcanzado de sus grupos de estudiantes, así mismo, siempre se preparaba con el mismo entusiasmo para regresar… en medio de tanta opacidad, descuido y las malas políticas implementadas desde el Estado patrono, hoy todo es inestable, triste y ruinoso para la educación y sus educadores, proponer pagos que permitan estar mejor, no es descabellado, son números razonables y manejables para un país que sí tiene recursos económicos, pero que están mal administrados y esto se ve reflejado en toda la clase trabajadora del país, que ha perdido durante estos últimos veintiséis años su poder adquisitivo.

Translate »